A tan sólo 40 kilómetros de Huesca se encuentran los Mallos de Riglos, unas paredes verticales y desplomadas de hasta 350 metros de altura sobre el nivel del suelo. Su escalada se ha convertido en una de las experiencias más espectaculares de escalada en toda España. Un destino para todo escalador: a nivel local, nacional e incluso internacional, viniendo escaladores de todas las partes del mundo para subirse por estas paredes.
Vista general de Los Mallos de Riglos con el pueblo en la base de las paredes
En esta guía te vamos a explicar todo lo que necesitas saber para disfrutar de una día de escalada al máximo: desde las rutas de escalada que existen hasta el equipo que necesitas llevar.
A la entrada del pueblo hay un Parking de pago obligatorio (3€, tasa diaria por vehículo) ya que al interior del pueblo sólo pueden acceder los vehículos locales. En el pueblo tienes a cambio una fuente y unos baños públicos.
DÓNDE DORMIR:
Para dormir en Riglos existen diversas opciones: El Refugio de Riglos de la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM) y en el Bar el Puro también disponen de habitaciones. En el Parking de Riglos también hay mucha gente que pasa la noche con furgonetas y autocaravanas.
MEJOR ÉPOCA DEL AÑO PARA LA ESCALADA:
La mejor época del año para la escalada en Riglos es prácticamente todo el año, quitando los extremos. Ni en invierno cuando no hace sol y hace mucho frío ni en verano cuando estamos a 30ª a la sombra. Pero el resto del año siempre es una buena época para poder escalar jugando con las orientaciones de sol y sombra según nos interese. La mayoría de las vías están orientadas al sur, con lo que reina el sol. Primavera y otoño son sin ninguna duda las mejores épocas del año para poder disfrutar de una escalada al sol. Sin embargo, también hay rincones a la sombra para huir del calor del verano.
Sol y sombra en La Aguja Roja
MATERIAL Y EQUIPAMIENTO:
La mayoría de las rutas están completamente equipadas con parabolts, por lo que únicamente será necesario un juego de cintas express para la escalada. Hay que prestar atención con las bajadas, ya que algunas son rapelando y necesitaremos cuerdas dobles de 60 metros y otras no hará falta ya que la bajada es andando. Desde la mayoría de las reuniones se puede rapelar, por lo que llevar siempre cuerdas dobles nos podrá evitar problemas en caso de querer darnos la vuelta por cualquier motivo.
En general las vías están bien equipadas pero hay que reconocer que Riglos es un sitio que cuenta con alejes entre parabolts. Hay algunas vías que están generosamente equipadas y se nota en la cantidad de gente que va a esas vías como pueden ser: La quinta chimenea, Los tacones de la tía Glori, Negro sobre Rosa, Currucuclillo o José Antonio Sanz. También algo característico de Riglos son las panzas, donde tendremos que tener especial cuidado en las caídas sobre las repisas de estas panzas.
Escalando sobre el pueblo
A continuación os dejo una lista del material recomendado para una vía de escalada estándar en Riglos:
- Arnés y casco
- Pies de gato y magnesio
- Topo de la vía y del descenso
- Un buen surtido de cintas express, algunas de ellas largas
- Cuerdas dobles
- Dos juegos de reunión
- Cestas para el aseguramiento
Todavía quedan un 10-15% de las vías donde el equipamiento es nulo y necesitaremos un buen surtido de fisureros y friends y en algunos casos, incluso maza y clavos.
LA ESCALADA EN RIGLOS:
La escalada en Riglos la podríamos dividir en dos grandes bloques: Mallos pequeños y mallos grandes.
- Mallos Pequeños: Perfectos para la iniciación a la escalada en gran pared. Una buena manera de dar el salto de la escalada deportiva y dar un paso más. Los mallos pequeños tienen entre 120-150 metros de altitud y se dividen entre tres y cuatro largos. Respecto a la dificultad existen todas las opciones: desde los grados más fáciles de IV+/V hasta vías de séptimo grado. Las bajadas de los mallos pequeños son normalmente rapelando (Mallo Cored, Aguja Roja…), muchas veces por la ruta normal aunque muchas vías son rapelables.
La Aguja Roja, uno de los mallos pequeños, 150 metros
- Mallos Grandes: Otro escalón más de la escalera. Pisón, Cuchillo, Visera, Fire… Cada mallo tiene sus particularidades hay que ver toda la información de la aproximación, la ruta y el descenso. Las vías más cortas dentro de los grandes mallos tienen en torno a 250 metros como pueden ser las vías que suben directas al Cuchillo o a la Visera. Las vías más largas se irán hasta los 350 metros de recorrido como puede ser la Rabadá Navarro al Fire. Son vías de 6-8 largos que nos pueden llevar entre 4 y 9 horas de escalada efectiva.
El Mallo Fire, de 300 metros de altura
ALGUNOS CONSEJOS:
El tema de la comida y la bebida en la escalada es algo muy personal, pero aunque no tengas costumbre de beber siempre es un buen consejo que cojas bebida extra ya que estas paredes son muy soleadas y aunque no lo creamos nos desgasta bastante. Otro consejo sería coger un cortavientos siempre con nosotros ya que aunque el tiempo sea bueno, es bastante común que en la parte alta de la pared se levante el viento.
Escalando uno de los mejores largos, en La Visera
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